Las soluciones de la Industria 4.0, o “Fábrica Inteligente”, son un factor de cambio radical para la industria manufacturera. El aumento de la interconectividad y la transformación digital de los sistemas y los procesos no solo impulsó la productividad y la eficiencia de las organizaciones, sino que también mejoró y democratizó drásticamente la capacidad de innovación.
Sin embargo, a medida que los sistemas de manufactura se vuelven cada vez más conectados e inteligentes, también se vuelven considerablemente más vulnerables a las diferentes amenazas de ciberseguridad que no paran de evolucionar. De hecho, el sector manufacturero es, actualmente, el más atacado por los ciberdelincuentes, y experimenta más del 25 % de todos los incidentes de seguridad anuales.
En la manufactura, el tiempo en actividad lo es todo. Los períodos de inactividad prolongados generan directamente la pérdida de ventas, daños a la reputación y la posible pérdida de negocios futuros. Esto hace que el sector manufacturero sea un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes, por lo que es importante implementar medidas de seguridad sólidas para minimizar el riesgo y el impacto de posibles amenazas cibernéticas.
En la fabricación de automóviles, con la convergencia del software y el hardware en los componentes del vehículo, los sistemas nunca antes estuvieron tan estrechamente integrados. Las funciones esenciales como el frenado y la dirección se integran cada vez más con los sistemas de seguridad activa impulsados por software, y un ciberataque a estas funciones podría ser fatal.