Muchos en esta generación crecieron jugando estos "juegos" desde la primera infancia, desarrollando el razonamiento espacial, el pensamiento sistémico y una mentalidad de “hazlo tú mismo” en el camino. Hoy en día, esas mismas habilidades están demostrando ser invaluables en los pisos de producción digitalizados, donde los trabajadores jóvenes que alguna vez construyeron mundos virtuales complejos ahora están diseñando gemelos digitales de líneas de producción, simulando flujos de trabajo y optimizando operaciones en tiempo real.
Los gemelos digitales son un ejemplo perfecto. Se basan en la capacidad de modelar sistemas complejos virtualmente antes de la implementación física. El ciclo de Comentarios instantáneo de los ajustes de los entornos virtuales, común en los juegos, refleja cómo funcionan los gemelos digitales en la manufactura moderna.
Estos trabajadores también adoptan y adaptan rápidamente las herramientas digitales. Criados en juegos multijugador que requieren coordinación y resolución de problemas, a menudo son más colaborativos y cómodos en equipos híbridos. Es el mundo que conocen y el mundo en el que prosperan.
Su mentalidad de experimentación aprendida (probar, fallar rápido, repetir) se alinea con los principios de manufactura ágil. La familiaridad con los motores de juegos también permite una creación de prototipos y visualización más rápidas, lo que reduce el tiempo desde el concepto hasta la producción.
Más empresas, incluida Magna, están tomando nota e integrando activamente el aprendizaje basado en juegos en sus operaciones. Algunos están incorporando el aprendizaje basado en juegos en la capacitación de empleado o utilizando plataformas como Unity y Unreal para simular escenarios de manufactura. Otros están reclutando directamente de las comunidades de diseño y modding de juegos, reconociendo su experiencia práctica con sistemas digitales complejos.
Sin embargo, para desbloquear completamente este potencial, las empresas deben crear entornos que apoyen la creatividad y el aprendizaje digital. Las jerarquías rígidas y los procesos tradicionales pueden sofocar la innovación que aportan estos trabajadores. Las empresas deben adoptar culturas flexibles y digitalmente inclusivas que traten las habilidades perfeccionadas como activos serios, no como novedades.
Entonces, para todos los padres que se preocuparon de que sus hijos pasaran demasiado tiempo en Minecraft, esas horas pueden estar alimentando la próxima generación de fábricas más inteligentes y enfocadas en el ser humano. Incluso nuestros sistemas más avanzados todavía dependen de la creatividad y la colaboración humanas.
Para esta nueva generación, el juego no es solo divertido, es una base para el futuro.
*Este documento se tradujo con Microsoft Translator.